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Observatorio De Equidad De Género E Igualdad De Oportunidades
06/11/2026

MARÍA REMEDIOS DEL VALLE: capitana, heroína y Madre de la Patria

El 8 de noviembre conmemoramos el Día Nacional de las/os Afroargentinos/as y de la cultura Afro, fue establecido por la Ley 26.852 en homenaje a María Remedios del Valle, fallecida ese día de 1847. Su historia permite recuperar una dimensión muchas veces relegada de nuestra historia nacional que esla participación decisiva de las mujeres afrodescendientes y de los sectores populares en las luchas por la Independencia.

Una mujer afrodescendiente en la Buenos Aires colonial

María Remedios del Valle nació en Buenos Aires durante la segunda mitad del siglo XVIII. La fecha tradicional de nacimiento es 1766, aunque no está confirmada por una partida de bautismo. Las fuentes de la época la identificaron como parda o morena, denominaciones propias de las clasificaciones raciales del orden colonial.

La historiadora Florencia Guzmán ha revisado documentación parroquial y encontró un registro de bautismo de una niña llamada María de los Remedios, nacida en 1774, hija de una mujer negra esclavizada. La identificación con la futura heroína es una hipótesis de investigación, no una certeza definitiva. También existe un registro de 1807 que la menciona como esclavizada de Rosa del Valle.

Estos documentos muestran tanto los avances como los interrogantes que todavía existen sobre sus primeros años.

De las Invasiones Inglesas al Ejército del Norte

Su participación en la defensa de Buenos Aires aparece documentada durante las Invasiones Inglesas.

En 1807 ya que colaboró con el Tercio de Andaluces, asistiendo a sus integrantes y guardando sus pertenencias durante los desplazamientos militares. En 1810 se incorporó a la expedición del Ejército del Norte junto con su marido y sus dos hijos, uno de ellos adoptivo.

Acompañó las campañas dirigidas por Manuel Belgrano y participó en el Éxodo Jujeño y en las
acciones militares de Tucumán, Salta, Vilcapugio y Ayohuma. Su tarea incluyó asistir a los heridos, llevar agua y alimentos, cuidar a los soldados y sostener la vida cotidiana de las tropas. Pero su actuación no se limitó a la asistencia: estuvo expuesta al peligro en el campo de batalla y participó de las acciones militares.

Durante las campañas perdió a su marido y a sus dos hijos. La documentación posterior permite conocer esas pérdidas, aunque no ofrece datos concluyentes sobre las circunstancias precisas en que murieron.

Ayohuma: heridas, cautiverio y resistencia

El 14 de noviembre de 1813, en la batalla de Ayohuma, el Ejército del Norte sufrió una dura derrota. María Remedios fue herida y capturada por las fuerzas realistas, según los testimonios históricos, fue sometida a nueve días de azotes públicos. A pesar de ello, logró escapar y volvió a incorporarse a la lucha patriota. También se le atribuye haber ayudado a escapar a oficiales que estaban prisioneros.

Su coraje y compromiso fueron reconocidos por sus compañeros y por los mandos militares. La tradición histórica vincula a Manuel Belgrano con el reconocimiento de su grado de Capitana y los soldados comenzaron a llamarla “Madre de la Patria”, denominación que expresa el lugar de cuidado y protección que ocupó, aunque también invita a preguntarnos si la memoria posterior no redujo su protagonismo militar a una imagen maternal.

EL CONTRASTE QUE NO DEBEMOS OLVIDAR

Fue reconocida como Capitana por su heroísmo. Después de la guerra, terminó viviendo en la pobreza, vendiendo pasteles y pidiendo ayuda en las calles de Buenos Aires.

La heroína que tuvo que reclamar su reconocimiento

Terminada la guerra, María Remedios regresó a Buenos Aires sin los recursos necesarios para vivir dignamente. La mujer que había arriesgado su vida por la Independencia sobrevivía en condiciones de extrema pobreza, vendía pasteles y tortas fritas y recurría a la caridad. En ocasiones mostraba las cicatrices de sus heridas para explicar que había servido en los ejércitos patriotas, pero no siempre le creían.

En 1826 inició un reclamo ante las autoridades para obtener una compensación por sus servicios y por las pérdidas sufridas durante la guerra. Su pedido fue respaldado por antiguos compañeros de armas, entre ellos Juan José Viamonte. En los debates de la Legislatura bonaerense se reconocieron sus méritos y se señaló la injusticia de que una mujer que había servido a la Patria viviera en la indigencia. Finalmente obtuvo reconocimiento oficial, una pensión y el grado de Capitana. En 1835 fue incorporada a la Plana Mayor con el grado de Sargento Mayor.

Murió el 8 de noviembre de 1847. Su trayectoria quedó registrada en documentos militares y
testimonios, pero su figura tardó mucho tiempo en ocupar un lugar central en la memoria pública.

¿Por qué necesitamos recuperar su memoria?

La historia de María Remedios del Valle no puede explicarse solamente como el destino individual de una heroína olvidada. Su trayectoria permite revisar cómo se construyeron los relatos oficiales de la nación y qué protagonistas quedaron en sus márgenes. Durante mucho tiempo, la memoria de la Independencia privilegió a los grandes dirigentes políticos y militares, mientras las mujeres, las personas afrodescendientes, los pueblos indígenas y los sectores populares aparecieron de manera secundaria o fueron directamente invisibilizados.

En su vida se cruzaron desigualdades de género, raza y clase. Fue mujer en un mundo militar dominado por hombres, afrodescendiente en una sociedad atravesada por jerarquías raciales, y una persona de origen popular que debió reclamar durante años el reconocimiento material por sus servicios. Su historia nos recuerda que el heroísmo no siempre se tradujo en derechos, reconocimiento ni condiciones dignas de existencia.

Recuperar su memoria no significa solamente sumar una mujer afrodescendiente al panteón de próceres. Significa revisar los criterios con los que construimos nuestra historia, reconocer las experiencias colectivas que quedaron fuera de ella y preguntarnos por qué algunas vidas fueron celebradas mientras otras quedaron relegadas al silencio.

LA INDEPENDENCIA DE UN PAÍS NO PUEDE CONSIDERARSE UNA HISTORIA COMPLETA
SI DEJA FUERA LAS VOCES, LAS LUCHAS Y LAS MEMORIAS DE QUIENES TAMBIÉN HICIERON POSIBLE SU EXISTENCIA.

Este 8 de noviembre homenajeamos a María Remedios del Valle y reconocemos la presencia, los aportes y la cultura de las comunidades afroargentinas, afrodescendientes y africanas, parte constitutiva de nuestro pasado y nuestro presente. Recordarla es ampliar nuestra historia y asumir que la memoria también es una forma de justicia.

MARÍA REMEDIOS DEL VALLE: HEROÍNA DE LA INDEPENDENCIA, MADRE DE LA PATRIA Y MEMORIA QUE DEBEMOS RECUPERAR.

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